En la historia pasada, los tártaros atacaron y entraron en Bagdad y lo destruyeron todo, pero los musulmanes enseguida y rápidamente volvieron a su religión, y se enfrentaron con el mismo enemigo y lo derrotaron, y es esto lo que necesitamos hoy en día. En aquella época, los musulmanes no se dirigieron a los presidentes, ni a los reyes, ni a una fuerza internacional, sino que se dirigieron a la religión.., la gente de conocimiento empezaron a llamar a la religión, y toda la gente se volvió a la religión, así el ejercito rezaba por la noche (hacía quiam), y esto era lo que mas interesaba a sus dirigentes, y no la fuerza y la dimensión del ejercito.., y vencieron a una fuerza, los tártaros, delante de la cual toda Europa temblaba, ya que destruían todo a su paso. Los sabios contaron que cuando un soldado tártaro sin armas decía a un musulmán con armas: espérame aquí, voy a traer mi espada para matarte, lo hacía.., una humillación total.., el soldado musulmán no se podía mover de su sitio hasta que el soldado tártaro volvía y lo mataba, por culpa de la derrota mental y el alejamiento de la religión. La prueba clara esta en el consejo que Umar (que Allah este complacido con él) daba a su ejercito antes de salir, les decía: “No desobedezcáis a Allah, porque no los venceremos ni con la fuerza ni con la cantidad, ya que si desobedecemos a Allah, seremos igual que ellos, ¿como podremos entonces vencerlos?”, esto lo decía a los compañeros del Profeta (las bendiciones y la paz de Allah sean con él). Cuando pensamos: si rezamos, ayunamos y suplicamos a Allah en las mezquitas, ¿Por qué no vencemos?, la respuesta la dijo Umar (que Allah este complacido con él) a la mejor generación que haya existido, los compañeros: si desobedecéis a Allah, no venceremos….. Así que la respuesta a: ¿por que somos débiles? es: porque estamos lejos de nuestra religión…, cuando volvamos a nuestra religión, individualmente y grupos, en este momento no nos importara nada.., hoy en todas las mezquitas del mundo se habla del mismo tema, pero lo más importante es aprender la lección, porque no puede ser que a nuestros hijos y mujeres se les asesinen y nosotros no aprendemos la lección.., y la lección es volver a nuestra religión y ser orgulloso. Se relata en un hadiz del Imam el Bujari que un grupo de los mejores compañeros cayeron prisioneros por los romanos, que odiaban a los musulmanes sin límite, los llevaron delante de su rey, muy contentos, porque era la primera vez que llevaran a toda una tropa, el dirigente con los soldados, hubo una larga conversación entre Abdullah Ibnu Hudhafa , el dirigente de la tropa y el rey, que vamos a resumir.., el rey sabía que los musulmanes vencían por todos lados y no había otra opción, pero quería vengarse de ellos, entonces le dijo: si abandonas tu religión…, sabiendo que los musulmanes no abandonaban nunca su religión…, te doy la mitad de mi reino, pero el le respondió sabiendo que el reino es efímero: aunque me dieras todo el reino de los árabes y de los no árabes, no la abandonaré nunca…, al tener esta respuesta, el rey dijo a sus soldados: llevadlo a la mujer mas bella de este país, para ver lo que hace, cuando se acercó a el la mujer, ni siquiera la miró, cuando la mujer salió dijo: me habéis enviado a un shaytan y no un ser humano…, no se acercaban a la desobediencia a pesar de todo y en cualquier situación… La desobediencia es el origen de todas las desgracias.., los compañeros no vencían porque eran muchos ni porque tenían mucho poder, sino porque tenían fe y se agarraban a su religión. La siguiente prueba esta en el día de Uhud…, la gente mas honorable después de los profetas, son la gente de badr y después los de uhud, y esto es con el consenso de todos los sabios…, ese día, por la desobediencia de un pequeño grupo de soldados todo el ejercido ha sido vencido…, el Profeta (las bendiciones y la paz de Allah sean con él) les dijo: no os mováis de esta montaña aunque vieseis que las aves nos están llevando a la fuerza, o aunque vieseis que estamos ganando y repartiendo el botín, cuando los dos ejércitos, los musulmanes y los muchrikun (los asociadores) se enfrentaron, en muy poco tiempo los vencieron, entonces los musulmanes empezaron a reunir el botín, el grupo que estaba en la montaña y que tenía las ordenes de no moverse pase lo que pase, pensaron que la batalla se había terminado y que podían bajar, pero uno de ellos, Abdullah Ibnu Uneis, les dijo que el Profeta (las bendiciones y la paz de Allah sean con él) les había dicho que no se podían mover aunque viesen que las aves les están llevando a la fuerza, y aunque venciéramos…, pero algunos se movieron, y entonces empezó la derrota, por culpa de la desobediencia de algunos, y cuando algunos se preguntaban como fue que han sido vencidos, Allah les responde: “Se debe a vosotros mismos” (3;165), es decir es por culpa de vuestra desobediencia, y esto a pesar de la presencia del Profeta (las bendiciones y la paz de Allah sean con él), y a pesar de que el ejercito estaba formado por los grandes compañeros (que Allah este complacido con ellos). Un ejercito dirigido por el Profeta (las bendiciones y la paz de Allah sean con él), el ejercido más honorable en la tierra…, ha sido vencido porque algunos de entre ellos cayeron en la desobediencia.., esta es la respuesta a lo que nos esta pasando en estos días y en cualquier época.., y la lección que podemos sacar es que nos arrepintamos y volvamos a Allah rápidamente, y en todos los sitios. Cuenta un hombre de conocimiento, de confianza, que un hombre, de confianza, le había contado que se encontró con un judío y le dijo: ¿sabéis que os vamos a vencer y que os vamos a sacar de Palestina? Le respondió: si, lo sabemos, le dijo: ¿Por qué entonces os vais todos a Palestina, si lo sabéis? Le respondió: porque sabemos que esta generación no hará nada, por lo tanto no tenemos miedo.., sabemos que todo esto pasará, pero nunca en esta generación, el hermano le preguntó: ¿Cómo lo sabes?, el judío le respondió: a nosotros una sola cosa nos da miedo, cuando veamos que el mismo numero que hace el salat del yumua, hace fayr, entonces empezaremos a hacer nuestras maletas. Saben que no hay otra cosa que podrá dar la victoria a los musulmanes sino su religión, y no tienen miedo sino de la religión…, porque la única fuerza que tienen los musulmanes es la religión, dijo Umar (que Allah este complacido con él): “Nosotros somos una comunidad al que Allah ha honrado con el Islam, si buscamos el honor en otra cosa, Allah nos humillará”. Volverse a Allah…, para el que busca provisión.. “Y quien teme a Allah, El le da una salida. Y le provee desde donde no lo espera” (65;3), y quien quiere poder para esta umma, tiene que volverse a Allah.., el principio del camino correcto es volverse a Allah, y no reunir las armas, porque nunca venceremos, porque llevamos un deposito, que es la religión de Allah.., y nunca venceremos mientras estamos lejos de la religión de Allah.., y la historia es testigo de esto. La mezquita el Aqsa estuvo entre las manos de los romanos durante noventa años, la utilizaban como establo para sus caballos.., los musulmanes intentaron recuperarla, pero cada vez que un ejercito se acercaba, volvía otra vez.., hasta que Salahuddin reunió a los musulmanes, y durante la noche hacia rondas, cuando veía que en las tiendas (jaimas) se hacía qiam, entonces decía: alhamdulilah, ya no se teme nada por esta umma, pero cuando veía que la gente dormía, tenía mucho miedo y enviaba a alguien llamar: ¡siervos de Allah! Es con hacer qiam y suplicas que vais a vencer.., entonces todo el mundo se despertaba. En la víspera de la batalla en la que se liberó Al-Aqsa, hacía la ronda durante la noche, y no había una tienda sin que haya una persona prosternada, inclinada o de pie, haciendo el salat, o suplicando, a pesar de que la batalla tenía que ser a fayr.., no dijeron: vamos a dormir para descansar y tener fuerza, porque sabían que la victoria esta en hacer el qiam y suplicas, y no en dormir, comer, beber…, y realmente vencieron a miles de soldados a pesar de que eran mucho menos que los romanos.., porque se agarraron solamente a la religión, y no al poder ni a las armas.., y nuestra historia esta llena de estos ejemplos. Le pedimos a Allah que nos guíe hacia lo que Le complace.
2ª parte de la jutba
Después de volverse a Allah, suplicar a Allah abundantemente por nuestros hermanos de cualquier parte y especialmente en Gaza, debemos estar con ellos, con nuestros corazones y con todo lo que podemos.., dijo el Profeta (las bendiciones y la paz de Allah sean con él): “Quien no se preocupa por los asuntos de los musulmanes, no es de ellos”, estar contento por la alegría de un musulmán, triste por su dolor.., esto es innato en los musulmanes.., pero debemos dar unos pasos: el primero es hacer suplicas, es la cosa más fuerte que los musulmanes tienen.., y si alguno piensa: hacemos dua, pero nuestras suplicas no son aceptadas, diremos: si que Allah nos responderá, dijo el Profeta (las bendiciones y la paz de Allah sean con él) en un hadiz correcto: “Se aceptará la suplica de uno de vosotros mientras no sea impaciente”,los compañeros le preguntaron: “¿Qué es la impaciencia? Dijo: decir: he pedido, he pedido y no se me ha respondido”. Los interpretes del Corán nos dan el ejemplo de Musa cuando, desesperado, pidió a Allah en contra de ellos diciendo: “¡Señor nuestro! Destruye sus riquezas y endurece sus corazones, porque no van a creer hasta que no vean el castigo doloroso. ”, Allah dijo a Musa: “Vuestra petición ha sido ya respondida, sed pues rectos y no sigáis el camino de los que no saben.” (10;88), Firaun ha sido destruido después de cuarenta años. No pienses que si hoy Israel no es destruida, esto quiere decir que permanecerá, porque no es así…, pero nosotros tenemos que volvernos havia Allah y pedirLe. Cuando el día de badr, los musulmanes eran pocos, tenían ocho espadas y dos caballos, y el caballo es como un avión hoy en día, ¿Cómo podían enfrentarse a todo un ejército bien armado con tan poca cosa?, pues con el arrepentimiento, pedir perdón a Allah y la fe.., cuando el Profeta (las bendiciones y la paz de Allah sean con él) estaba organizando su ejercito, levantaba las manos y pedía la victoria a Allah…, a pesar de que Allah le había prometido: “Y cuando Allah os prometió que uno de los dos grupos sería vuestro” (8;7), una victoria segura, ya que era una revelación de Allah.., Abu Bakr (que Allah este complacido con él) le decía: basta de pedir a Allah, Allah ya te lo ha prometido…., pero el Profeta (las bendiciones y la paz de Allah sean con él) no le prestaba atención y seguía pidiendo. La suplica es el arma mas grande que tenemos, entonces debemos pedir a Allah en el salat, en el suyud…. El siguiente paso son las concentraciones, ya que cada época tiene sus propios medios, y en nuestra época es la imagen, y es una de las armas materiales mas grandes .., desafortunadamente, hay algunos hombres de conocimiento que dijeron que las concentraciones y manifestaciones son una innovación, que no tiene nada que ver con el Islam..etc…, pero el hombre de conocimiento también se puede equivocar, por esto los grandes Imanes decían: no escribáis lo que decimos ya que mañana podemos cambiar de opinión…, y decían: tened cuidado con la equivocación del sabio.., y el Imam Malik decía: cualquier dicho de cualquier persona se puede aceptar o rechazar, salvo el del Profeta (las bendiciones y la paz de Allah sean con él). Se relata que cuando Umar (que Allah este complacido con él) dijo al Profeta (las bendiciones y la paz de Allah sean con él): “¿No tenemos la verdad? Le respondió: claro que si. Le dijo entonces: ¿Por qué no mostramos nuestra religión? Salimos y lo declaramos, y que hagan lo que quieran”, salieron en una fila, cuyo principio era Umar y el último era Hamza (que Allah este complacido con ellos) que se había hecho musulmán pocos días antes que él, y los dos eran de entre los más fuertes, diciendo: Allahu akbar, no hay más divinidad salvo Allah, y nadie se atrevió a decirles nada. La manifestación también se puede ver de esta forma y que es un beneficio, pero estará mal si en ella se cometen desobediencias como llevar una estatua, gritar eslóganes de incredulidad…., pero será también una desgracia si esto mismo se cometiese en una mezquita… . Cuando salimos debemos hablar con el idioma de la gente y no en árabe…, y cada vez que hay una manifestación debemos salir para aumentar el numero, y si no has salido en esta, sales en la otra…, si nuestros hermanos están muriendo y nosotros no podemos ni siquiera ir por la tarde una sola hora..¿Como los ayudamos? ¿Cómo tendremos fe? Y ¿Cómo podemos decir que estamos preocupados por ellos? Hay tres cosas con las que podemos ayudarles y están en nuestras manos: Segundo: cada vez que haya una concentración o una manifestación debemos ir, recordando a Allah, y seguir la organización de la gente de aquí para no crear alboroto, y dejamos a la gente que habla el idioma de aquí, que hablen con los medios de comunicación. Tercero: intentar encontrar, aunque es un poco difícil, un medio para hacerles llegar ayuda material.., dijo el Profeta (las bendiciones y la paz de Allah sean con él): “Quien equipa y aprovisiona a un combatiente por la causa de Allah, es como si él personalmente hubiera luchado”.
.
|