No desprecies nada del bien Es a esta conducta que se refiere el Profeta (las bendiciones y la paz de Allah sean con él) cuando dijo: “He sido enviado para completar el buen comportamiento”..., mucha gente piensa que si el creyente reza y ayuna, puede hacer lo que quiera en la calle, pero esto no es la religión, porque la religión es adorar a Allah en todos los momentos de tu vida..., dice Allah: “En verdad mi oración, el sacrificio que pueda ofrecer, mi vida y mi muerte son para Allah, el Señor de los mundos” (6;162), toda la vida del creyente debe ser una adoración, y esto será cuando sepa que cualquier cosa que haga, sea cual sea, es una adoración, siempre que la intención es buena, y de cualquier acto que haga se le pedirán cuentas, si es bueno tendrá la recompensa y si es malo será una mala acción. Mucha gente hizo una separación entre su conducta y la adoración.., hace lo que quieren en la calle, en sus reuniones dicen lo que quieren..., y se olvidan que se les pedirán cuentas sobre todo esto.., para entender mejor, contamos el hadiz del Profeta (las bendiciones y la paz de Allah sean con él) que relata que mientras un hombre estaba caminando, encontró una rama espinosa, lo quitó del camino para que no haga daño a la gente, Allah se lo agradeció, le perdonó y le hizo entrar al Paraíso..., y esto esta relacionado con el hadiz con el que empezamos hoy... “no desprecies nada del bien, aunque sea encontrar a tu hermano con una cara alegre”, y se considera bien, todo lo que es reconocido entre la gente como tal, en los acto, la conducta, palabras..., y se relata en un hadiz: “Sonreír a la cara de tu hermano es una limosna”... La religión de Allah abarca toda la gente, y aquel pobre que no tiene nada que ofrecer, encuentra algo, así es para el incapacitado, el débil..., todos tienen algo con lo que pueden lograr la satisfacción de Allah. Dice el Profeta (las bendiciones y la paz de Allah sean con él): “Que ninguna menosprecie lo que tenga y por ello rehúse ofrecérselo a su vecina, aunque sea la pezuña de un cordero”, porque es parte del bien, aunque sea poco, y puede que para Allah tenga mucho valor... . Se relata en un hadiz correcto: “Quien da una caridad equivalente a un dátil conseguido de forma licita y honrada, Allah sólo acepta lo bueno, Allah la hace crecer de la misma forma que vosotros alimentáis a vuestro potro para que crezca. Así hasta convertir el valor de su caridad como el tamaño de una montaña.”, da un dátil de limosna, y la recompensa que encuentra es más grande que una montaña..., esto es la prueba de que la misericordia de Allah es muy grande. Cualquier cosa que uno haga, aunque sea muy pequeña, en cualquier momento de su vida..., la recompensa esta guardada... . Algunos dicen que no tienen como lavarse ni para hacer la ablución para rezar..., y les digo que el salat es la llave para todo el bien, es la puerta abierta para pedir a Allah lo que quieras..., no es una adoración pesada, ni es una adoración voluntaria, que tu puedes hacer después de haberte casado, de haberte instalado..., esto no es así..., el Profeta (las bendiciones y la paz de Allah sean con él) cuando le ocurría cualquier cosa, se apresuraba hacia el salat, porque cualquier bien procede de Allah, y para cualquier problema, Allah tiene la salida, no es la gente quien la tiene, ni posee un átomo.., como se relata en el hadiz: “ Si toda la gente se reuniese para beneficiarte en algo no lo harán sino en algo que Allah te ha escrito, y si se reuniesen para perjudicarte en algo, no lo harán sino en algo que Allah te ha escrito”. Esta es la creencia del creyente, y es la base de la creencia, todo esta en las manos de Allah. El creyente debe saber que adora a Allah en todos los momento de su vida, con todas las acciones que haga, ya sean pocas o muchas. Le pedimos a Allah de guiarnos hacia lo que Le complace. 2ª parte de la jutba
El objetivo de todo esto es entender que aunque la acción es muy pequeña, Allah la ve, la bendice, y esta satisfecho contigo..., y si Allah esta satisfecho contigo, nunca se enfadará contigo..., no digas que no tienes nada, ni tienes la posibilidad de hacer el bien, si que tienes, porque adoramos a Allah en cualquier momento y en cualquier sitio, y El nos ve siempre, y cualquier bien que hagamos, encontraremos la recompensa en la vida mundanal y en la Última. .
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